sábado, 20 de agosto de 2016

El último adiós

Mi consejero, mentor blogger y buen amigo por un tiempo fue, para mí, la persona que me devolvía los pies a la tierra.Cuando yo andaba embelesada con algo (alguien) que no valía la pena, era él quién, con verdaderas y sinceras confesiones me decía lo que pensaba, lo que yo ya sabía pero que no quería escuchar. Algo con lo que, de alguna u otra manera, podía reaccionar y reconsiderar mi actuar. Llegó un tiempo en que me estaba aburriendo de la pendejada, en que el karma estaba tomándose revancha y yo no sabía como controlar la situación. Por ese tiempo, todo lo que hacía me salía mal, mi único escape era dormir y ya. Me olvidé de mí misma. Por su parte, mis "amigas" también se olvidaron de mí, yo entendía que para nadie era importante, la gente que me acompañó en noches de desenfreno y locura, quienes me dijeron que estarían siempre para mí,ahora no estaban. Me olvidé de que en algun momento de mi vida yo supe ser feliz con lo que la vida me enviaba. Finalmente entendí que Él me hizo mucho bien y también me hizo mucho mal; me hacía daño si estaba cerca, pero más daño si se alejaba.Yo no sabía qué esperar de esto, pero si sabía que si seguía no iba terminar en algo bueno. El tiempo pasó y felizmente todo terminó bien, no me sentí tan mal como creí. Pensé que el día que dejáramos de vernos el mundo se me iba a venir encima, que todos sus mensajes, sus correos, todos nuestros momentos, todos los lugares me iban a recordar a él. Pasó, sí, pero no fue tan dramático como pensé. A lo mejor mi piel ya estaba curtida,una caída más no me iba a doler, la separación más fuerte de mi vida ya la había tenido, ya nada podría quebrantarme más que lo viví a inicios de mi existencia. Ya nada ni nadie podía hacerme un daño tan grande. Lloré? Sí. Lo olvidé? No. Jamás lo podría olvidar. Llegó en un momento crucial en mi vida. Entró, movió todo, desordenó mi vida, rompió algunas cosas y se fue.Se fue dejando su recuerdo y todo lo vivido. Se fue sin darse cuenta de lo que había hecho conmigo.